martes, 6 de octubre de 2015

Carlos García Gual inaugurará nuestras XXVII Jornadas con una conferencia sobre Diógenes de Enoanda

Carlos García Gual es catedrático de filología griega en la Universidad Complutense de Madrid, tras haberlo sido de la Universidad de Granada, la Universidad de Barcelona y la UNED. Se formó con grandes helenistas, como Manuel Fernández Galiano, Francisco Rodríguez Adrados y Luis Gil. Especialista en antigüedad clásica y literatura, ha escrito numerosos libros y artículos sobre literatura clásica y medieval, filosofía griega y mitología en revistas especializadas.

Entre sus obras, destacan libros como Los orígenes de la novela, Primeras novelas europeas, Epicuro, Historia del rey Arturo, Diccionario de mitos, El descrédito de la literatura o Apología de la novela histórica, Viajes a la Luna: de la fantasía a la ciencia-ficción.

Como crítico literario reseña libros en El País, Revista de Occidente, Claves de Razón Práctica, etc. Es editor y colaborador habitual de la revista Historia National Geographic, entre otras. Además, es director de la parte de la que es especialista de la colección de clásicos grecolatinos Biblioteca Clásica Gredos, con más de cuatrocientos títulos publicados.


Destaca además su labor como traductor de clásicos. Le fue concedido el Premio Nacional de Traducción en dos ocasiones: en 1978 fue galardonado con el Premio de traducción Fray Luis de León, por su versión de Vida y hazañas de Alejandro de Macedonia, de Pseudo Calístenes; en 2002 se le otorgó el Premio Nacional al conjunto de su obra de traducción.

Carlos García Gual inaugurará nuestras XXVII Jornadas el próximo jueves 5 de noviembre, con una conferencia titulada: 

Diógenes de Enoanda, el último epicúreo y su gran inscripción filantrópica

A mediados del siglo II d.C., Diógenes, rico  y viejo , hizo grabar un texto con  máximas  de Epicuro en un extenso muro construido al efecto en la plaza de su ciudad natal, Enoanda, para anunciar con fervor evangélico a todos los que pasaran y los leyeran  los  fundamentos y beneficios de la filosofía  hedonista del  filósofo  del Jardín. Los fragmentos de esta monumental inscripción se descubrieron  hacia 1880 y han sido objeto de importantes estudios. Sólo unos cuantos textos tienen un tono personal, mientras que la mayoría son citas de Epicuro. Los he traducido y he publicado  apuntes sobre ellos, pero creo que aún son poco conocidos y vale la pena recordarlos y trazar una semblanza de su autor, un entusiasta y distante discípulo del filósofo ateniense, que muestra la vigencia del epicureísmo en la costa de Asia Menor y en tiempos de los Antoninos.